sábado, 26 de enero de 2013

Introducción a la Administración de Proyectos





¿Cómo  visualizo el beneficiado  hacia mi plan de vida por el curso de  Administración de proyectos?

Hace ya algunos años cuando estudiaba la Licenciatura en Gastronomía, un buen profesor de ética profesional  dejó huella en los trazos de mi existencia. A diferencia de mis compañeros que tomaron superficialmente el trabajo final, yo me concentré en crear un “plan de vida”. Curiosamente, hace unos meses encontré dicho proyecto y felizmente sonreí de haber llevado a cabo, a corto y mediano plazo, mis objetivos y metas. No digo que haya sido fácil o que haya seguido al pie de la letra lo que había visualizado; la profesión culinaria exige mucho tiempo y se corren muchos riesgos, momentos personales que no se vuelven a vivir y sueños personales que se tienen que dejar atrás. Al seguir leyendo, paré en seco y caí en pánico al leer y analizar los planes que había escrito para seguir a largo plazo: un sinfín de intereses y proyectos, la mayoría comentados en familia y amigos, recibiendo de ellos siempre un comentario poco positivo sobre el alcance y viabilidad de los mismos.
 

La experiencia de vida me reta a todo lo contrario: “los cambios son cotidianos…, la implementación de los mismos  toman la forma de proyectos[1] citado por Raul Assaf docente de la Facultad de Ingeniería de Palermo, del libro Frameworks for IT Management. Lo único que necesito para poder desarrollar todos mis objetivos, es cambiar de filosofía y pensamiento gastronómico y empezar a pensar como administradora del proyecto; reorganizar la proyección,  pues está comprobado que el “éxito de todo proyecto recae directamente y es influenciado por quien lo administra”.[2]

Afortunadamente no debo descubrir el hilo negro, especializados en el tema como Instituto de Gestión de Proyectos (PMI) de Newton Square, Pensilvania en Estados Unidos, utiliza como referencia fundamental el PMBOK® (Project Management Body of Knowledge), una guía acerca del conocimiento y práctica de la gestión de proyectos para programas de desarrollo profesional que incluyen certificaciones y acreditaciones en el tema. Dicha guía, contiene generalidades aceptadas basadas en conocimientos y prácticas aplicables al a mayoría de los proyectos.[3]

Las metas de mi plan de vida a largo plazo engloban impactos socioeconómicos y en solo idea, están diseñados para crear resultados de larga duración. Un México sin hambre, un país bien alimentado que aproveche sus riquezas regionales en cuanto a insumos y variedad de alimentos estacionales; una nación “sana” en donde se prevengan las ETA´s en lugar de que tengan consecuencias drásticas y elevados costos por tratamiento de las mismas. Quiero un país más incluyente, una entidad que se acepte y atesore nuestra historia y cultura, y lograr de ello una ventaja competitiva que económicamente favorece a los más necesitados.

Para poder crear todo lo que quiero debo “proceder en pasos y continuar uniforme en incrementos, trabajar con cuidado y con detalle y desarrollar cada tema meticulosamente”.[4]  Empezaré definiendo por intereses, una serie de procesos para visualizar qué áreas influirán en cada uno de ellos y así saber, en qué y con quién debo respaldar toda la información para lograr objetivos.

“Las áreas de conocimiento de la Gestión de Proyectos del PMBOK® (integración, alcance, tiempo, costo, calidad, recursos humanos, comunicaciones, riesgos y adquisiciones)”[5], me ayudarán a constituir las ideas, definir en línea de tiempo si son trascendentalmente  factibles por el costo-beneficio contra el riesgo de su ejecución.

Concluyendo, tengo mucho trabajo por hacer. Seguiré “los cinco pasos del PMBOK®: iniciar, planificar, ejecución, control y cierre”[6] para desarrollar cada objetivo personal-profesional. Hace mucho me comentaron que el “orden conduce a Dios”, y algo comprobado es que también conduce al éxito y convierte todos los sueños en hechos factibles y realizables. Administrar cada mes, cada día, cada hora para no mermar oportunidades de éxito y realización de proyectos.  Definir prioridades, cuidar a cada cliente proyectado directa e indirectamente, pues el recurso humano puede lograr que las “cosas se hagan”, negociar y comunicar a cada implicado para que me ayude a tomar decisiones y proceder  con enfoque profesional en cada actividad que realice para poder llevar a término mi visión. No será fácil y no será pronto, pero con la ayuda de esta maestría, sé que he dado el primer paso.




[1] Recuperado de http://www.palermo.edu/ingenieria/downloads/CyT6/6CyT%2010.pdf

[2] Ídem 1

[3] PMBOK® GUIDE. (2000) recuperado de www.ucimexico.com/moodle/file.php?file=%2F6%2FLECTURAS%2Fpmbok.pdf
[4] Ídem 3
[5] Ídem 3
[6] Ídem 3

miércoles, 23 de enero de 2013

Maestría en Gerencia de Programas en Inocuidad de Alimentos


¿Alguna vez al comer fuera de casa, les ha pasado por la cabeza preguntar si pueden ir a dar una vuelta a la cocina? 


Sin dudar, la respuesta que la mayoría de los prestadores de servicio de alimentos y bebidas les respondería, sería "no", por justificar que en ese  momento están un poco ocupados en horas de servicio. No se queden con esa respuesta, ¡soliciten una cita para regresar en un momento más oportuno! Y si la respuesta es "sí", por el pequeño porcentaje vacilante, y logran acceder al área de preparación de alimentos sin que les hayan solicitado portar red y cofia como mínimo... yo empezaría seriamente a cuestionar, si por salud a corto, mediano y largo plazo me gustaría seguir siendo comensal de dicho establecimiento. Pero esta visita en agenda, se debe proyectar para hacerla dentro de nuestros hogares también.


¡No es el susto el que nos enferma! ¡Ni siquiera el aire colado! O ciertas creencias regionales que se han popularizado sobre el origen de vómitos y diarreas después de haber consumido un sabroso aguachile en el puesto de la esquina que está al lado de la gasolinera más concurrida de la ciudad. En la mayoría de los casos, la falta de información, nos hace pasar de largo que son los microbios patógenos los que nos enferman,  y que, como promotores de inversión, hemos ayudo a crecer desmesuradamente sin control solo por conservar a temperatura ambiente viviendo en la costa. 

Como chef, se tiene una responsabilidad a la par que un doctor en una sala de operaciones para garantizar y proteger la salud y bienestar, ¿la diferencia? él tiene un solo paciente en sala contra el porvenir estomacal de miles de comensales cuyo alimento pasa por nuestras manos. Literal, ¡nuestras manos!, todas y cada una de las palmas que hayan llegado a tocar el alimento que felizmente por saciar el insípido vacío abdominal, devoramos sin haber analizado haya sido oportuno haberse lavado previamente las manos.

Por experiencia propia, puedo constatar que hay mucho trabajo por hacer en todas las etapas del ciclo de control sobre la manipulación higiénica de los alimentos. El costo generado por ETA´s en México es elevado, aunque muchas veces no se tenga reporte registrado de ello. Hay mucho trabajo por hacer, y al igual que la tecnología de la información ha avanzado, se tiene que mejorar en procesos que “prevengan”  planeando y supervisando la salud de nuestra sociedad, en manipulación higiénica de los alimentos y en una dieta diaria que en pocos años nos deje de proyectar como México un país obeso.

Gracias a UCIMÉXICO por su visión y compromiso en la apertura de este tipo de postgrados.